domingo, 17 de marzo de 2019

[Reseña de juego] Blackstone fortress


Por mi cumpleaños compré (bueno, me regalaron bajo indicación) la caja de Blackstone Fortress. Además de las miniaturas, el juego en sí me llamaba mucho la atención, y tenía la idea de introducir a mis amigos no-freaks con la excusa de que era un juego de mesa. La jugada me ha salido mejor de lo que esperaba, la primera sesión fue un éxito y me pidieron una segunda lo más pronto posible, que también fue todo un éxito. Esperan una tercera en la que les enfrentaré al primer bastión.

No comentaré las miniaturas porque a estas alturas son de sobra conocidas, es una gozada pintarlas, hasta las más básicas tienen detallitos.  El grupo que mis amigos ha formado lo componen el Rogue trader Janus Draik, el kroot Dahyak Grekh, la pirómana Pious Vorne, y el navegante Espern Locarno. Me parece un buen equipo, y poco a poco, conforme el juego ha ido avanzando, todos han aprendido cómo funcionan  sus habilidades especiales, que hace que cada uno tenga una manera diferente de jugar, con sus puntos fuertes y sus debilidades.

A grandes rasgos, el juego se compone de dos fases: la fase Precipicio, donde los personajes regresan a la estación espacial para curar sus heridas graves, y comprar y vender objetos; y la fase Exploración, donde se adentran en la fortaleza negra en busca de tesoros y de los objetivos ocultos de cada personaje. En esta segunda fase, los jugadores se enfrentan a Combates, donde se dispone un tablero según el mapa que especifica una carta aleatoria, o a Desafíos, donde se enfrentan a distintas pruebas que no necesitan de un tablero, sino que son más roleras. Durante los Combates, se establece de manera también aleatoria qué hostiles hay en mesa y dónde se encuentran los marcadores de tesoro, éstos son los objetivos de los exploradores, ya que podrán encontrar arqueotecnología que les permita comprar objetos, o Indicios que les permitan encontrar los bastiones donde están las llaves que abren la Cripta escondida, o Cripta de Ascuris, objetivo final del juego. Tras cada fase de Precipicio, existe una mecánica para ir haciendo más y más difícil el juego, se comienza únicamente con los spindle drones y los Ur-ghuls como hostiles, y poco a poco se van uniendo más enemigos u ocurren otras cosas que dificultan el avance de los exploradores.

En cuanto a las reglas de juego, el sistema es bastante sencillo y en la segunda partida mis jugadores ya se habían familiarizado con él. Funciona con dados de acción que tienen un poder y acciones que requieren un coste. Creé un pequeño panel-chuleta que dejé a la vista de todos para que tuvieran claro los costes de las acciones básicas, y no han tenido más ayuda que esa.

Me parece muy útil, sino indispensable, un quinto jugador, que en este caso soy yo, para manejar todo el funcionamiento de los hostiles y comprobar todas las tablas y realizar las tiradas (sobre todo si los jugadores son novatos) ya que sería muy confuso para ellos si fuéramos rotando. También me permite ciertas “trampas” para hacer el juego más interesante y mejorar la narrativa.

En resumen, estoy muy satisfecho con el juego. No sólo mis amigos se han interesado por este universo, del cual algunos jamás habían oído hablar, sino que están enganchados a la historia y encantados con el juego. Me parece una opción magnífica precisamente para eso, para compartir el hobby con gente que ha tenido poco o ningún contacto previo. También creo que sería un juego muy interesante para mezclar con más interacciones roleras, aunque por el momento no me lo planteo con estos jugadores.


ANEXO:


miércoles, 6 de marzo de 2019

[Relato 40K] Iniciativa Nexus-1: Célula Itratii 3.14


El laboratorio del arca mechanicus Vangelis bullía con un sinfín sonidos: el engrasado compás de los pistones, los chisporroteos eléctricos, el zumbido de los cogitadores, el burbujeo de los enormes tanques de estasis, crujidos de engranajes, salmos en código binario, conversaciones en lengua tecnis de los tecnoadeptos, todo se conjugaba en una armonía que debía complacer al Omnissiah, así lo creía el archimagos Ilirico Mundus, sumido en sus meditaciones mientras un servidor reparaba su brazo izquierdo. La última batalla contra los necrones habían sido costosa, pero resistieron, ahora Belisarius Cawl le debía un favor, otro más en la larga lista.

Su cogitador principal le notificó la conexión exitosa con el nuevo brazo, y una punzada de dolor se lo confirmó con menos sutileza. Apretó los dientes y gruñó una maldición muy humana. Abrió y cerró el puño de metal, complacido, podría partir el cráneo de un orco con él. El servidor se retiró y, tras un momento calibrando las distintas mejoras, se levantó con su enorme estatura y observó a su alrededor. Un sicarian infiltrator esperaba discretamente a un lado, tan inmóvil que parecía inerte.

-¡Ah! Ese asunto. ¿Cómo está nuestro general?

La unidad nombrada Soldán 4-78 giró su cabeza con un gesto entre lo animal y lo mecánico, brusco, curioso, pero perfectamente calibrado. Emitió la información en código binario con un gruñido corto y grave.

-Ya -Mundus procesó la información. La excitación que le producía las modificaciones realizadas en “el general” apenas podían ser contenidas en sus cofres neurotróficos-. Es hora de probar a nuestro general en el campo de batalla.

Soldán 4-78 emitió una ráfaga de código binario.

-No, la subdominus Galatea no requiere apoyo inmediato. Formarás una célula Itratii para catalogar los avances del general -hizo una pausa, emitió un código binario y el holoproyector mostró el planeta Ankterios junto a sus dos lunas. Señaló una de ellas con su brazo humano, el gesto le pareció poco preciso en comparación con el nuevo servobrazo, pero archivó inmediatamente su percepción-. Aquí. Al parecer hay un puñado de astartes. Es perfecto para comprobar de qué es capaz el general. Utilizaremos la subrutina 94 si piden explicaciones.



El prínceps infiltrator emitió el código de aceptación y se volvió con aquella mezcla de gestos de depredador mecánico, tras un par de sus desgarbadas zancadas desapareció completamente de la vista.

Mundus sonrió bajo el respirador y comprobó el trabajo de los tecnoadeptos cercanos, ocupados en tejer a mano une nueva túnica para su señor mientras entonaban salmos por la gloria del Omnissiah. Pronto llegaría el momento de unirse a Galatea en Ankterios, y pensaba utilizar al general para cumplir los objetivos de la iniciativa.

miércoles, 27 de febrero de 2019

[Escalada 2019] Febrero


Febrero comenzó muy bien. La escalada colaborativa de ‘Elpeón y el rey’ me hizo sudar, sobre todo las primeras semanas al coincidir con mi propia escalada, pero me dejó febrero casi cerrado al terminar con nueve miniaturas listas para sumarse también al mes.

Ya, tengo que recoger, pero es que aproveché que hoy había salido el sol. Y no pretendía que se viera tanto todo...


The winter is coming:

De los Primeros nacidos vostroyanos no voy a decir nada más. Os recomiendo pasaros por las distintas entradas dedicadas a ellos aquí:





Libre albedrío:

El cocinero halfling tiene más historia. Se trata de una miniatura de Willy miniatures que me tocó en un sorteo realizado por Álvaro, del blog Casa Dorkaraz, hace ya un tiempecillo. En los últimos tiempos se ha ausentado de la blogosfera, pero os invito a echar un ojo al blog, sobre todo a la sección de “el gimnasio de Workshop”. Pensé en usarlo como Boticario para mi banda de enanos en Frostgrave, pero al final nunca ha sido una opción que haya tenido en cuenta para hacer listas y fui dejando pasar el tiempo. No me apasiona el resultado final, si bien la foto de la izquierda es horrible y la mini no quedó tan mal como parece ahí. Es un bonito modelo al que no he sabido hacer justicia, qué se le va a hacer. Del pintado no hay nada especial que contar: colores base, algunas tintas, y luego luces. Lo que veis es lo que hay. La peana de baldosas le moldee con masilla que me sobraba cuando estaba a otras cosas.

Si conocéis Frostgrave, sabréis que una de las primeras minicampañas que salió fue “la caza del golem” “the hunt of golem” en el idioma madre, ya que no ha salido en español que yo sepa, pero estará incluida en el compendio de campañas futuras. La campaña gira en torno a tres escenarios en que las bandas deben perseguir a un golem de granito loco después de su confinamiento en el hielo durante milenios. Esta clase de goles eran colosales y los magos los utilizaban en la construcción de la ciudad. Yo quería representar esa enormidad, me vi inspirado y me puse a ello cuter en mano. Lo que veis es corcho, alambre, trocitos de plástico y cola blanca. Y… sí, me pasé un poco con el tamaño. ¡Pero ni tan mal! El pintado es muy sencillo. Apliqué un gris cálido de base, luego tinta negra a cubos, me pringué bien, dejé secar y luces. Las runas y los ojos los pinté en cobre para que destacara, pensé hacerles un efecto mágico, pero al final me gustó más así, sin que se sepa exactamente si es una estatua o un golem. Para la base utilicé una tapa de algún bote, las losas de cartón, aunque no se aprecia, el bicharraco está sobre un circulo de runas, y luego apliqué nieve. La verdad es que me gusta mucho el resultado desmesurado.

Merlín posa con el gigantón para que podais comparar.


Blackstone fortress:
A pesar de mi hype, no he podido ponerme tanto como me gustaría con la caja. Tras los Ur-ghuls, decidí pintar los spindle drones, los glóbulos blancos de la fortaleza. Quería seguir destacando el toque grim dark. Partí imprimando en plateado, apliqué tinta púrpura a “la cabeza”, luego con blanco muy diluido fui aplicando capas. Las patas las pinté de azul oscuro en la parte inferior y de color carne el resto para dejar ver como si fuese medio orgánico. Apliqué un pincel seco negro porque se supone que llevan milenios allí olvidados y por muy orgánico que tuvieran una parte, ya debería estar medio petrificado. Los cables los pinté rojos y verdes y no me molesté en subirles luces porque sencillamente no quería que destacaran. Con los ojos o lentes empecé con un violeta al que apliqué tinta purpura, luego una gota de malva y un puntito blanco en el centro. Estoy contento con el resultado.



OBJETIVOS:

  • Blackstone fortress: 8/44 Poco a poco. El domingo empiezo una campaña con amigos, por lo que en marzo espero pintar los personajes que elijan y algo más.
  • Iniciativa Nexus-1: 10/23 No hay avances desde enero. Bueno, sí los hay, pero masilla verde en mano y no están terminados. En marzo veréis cositas. Eso sí, tal y como temía, es posible que este objetivo crezca, 10 nuevos skitarii se han unido a la marea gris.
  • Ejército enano: 0/15 Seguimos estancados, me hubiera gustado darle un empujón este mes, pero no ha podido ser. Eso sí, he terminado casi todas las conversiones, así que ahora a pintar.
  • The winter is coming: 9/9 la escalada de ‘El peón y el rey’ se cerró con éxito, y me ha permitido igualmente cerrar febrero en positivo con la escuadra vostroyana. El objetivo está cumplido.
  • Libre albedrío: 2/9 Un halfling y un golem gigantesco (ironías de la vida) vienen a sumar las dos primeras miniaturas a este objetivo donde todo cabe.



RECUENTO TOTAL: 29/120 En total han sido 15 miniaturas pintadas este mes, superando las 10 necesarias para pasar en positivo, y con las 14 de enero estoy a una miniatura de poder estar un mes de brazos cruzados.

¿Qué os parece? ¿Cómo os ha ido el mes?

Con otro fondo hubiera quedado más épico, pero, qué se le va a hacer.