lunes, 2 de octubre de 2017

[Escalada] Septiembre 2017

Lo prometido es deuda, después de ya años disfrutando de las escaladas de Namarie de Cargad, por fin me he animado con la mía propia. En anteriores capítulos os comenté los objetivos de mi escalada de diez meses, y hoy os traigo el primer informe mensual, aunque ya es día dos de octubre y pretendía publicarlo ayer, pero finalmente no pude hacerlo por las circunstancias evidentes en España.
Antes que nada, quiero aclarar que yo soy un pintor amateur y soy consciente de ello, intento ponerle mucho cuidado a las minis, pero las capacidades de uno son las que son y tampoco puedo pedir más. Aun así, a mi nivel, estoy bastante orgulloso del resultado.

Otra pequeña aclaración: no he podido conseguir una cámara mejor por lo que las fotografías están hechas con un móvil muy normal. Además, estoy un poco perdido con la iluminación, pero intentaré mejorar en los siguientes meses.
¿Qué he pintado? Pues bien, vayamos por partes:

Empecemos por lo más fácil, los contadores de tesoro, el grupo de seis que veis en la foto son de Valquiria Studio, y el solitario es de factura propia con la caja de restos. He intentado darles un toque un poco “realista”, sin demasiadas estridencias de colores. En el pintado nada extraño: imprimación negra, colores base, tintas varias, luces, pincel seco para piedras y huevos, y luego nieve, césped, y barniz brillante para el orbe y las gemas. Como ya os comenté en los objetivos, he hecho una pequeña trampa porque estaban prácticamente terminados cuando me plantee esta escalada. ¡Pero eh! ¡Aun así cuenta!

Del bestiario tenemos también unas pocas miniaturas, aquí arriba tenéis cuatro familiares de la caja de SilverTower de GW y un tiránido. Servirán respectivamente como diablillos y demonio menor. No se aprecia bien la nieve pero he intentado siempre jugar con la textura experimentando distintas “fórmulas”. Las bases están hechas con material reciclado, corcho para la piedra y trozos de madera o plástico para lo demás. Las peanas las hago en primer lugar y luego pinto la mini, básicamente con la misma “técnica” de antes: imprimación negra, colores base, tintas varias, luces y detalles.


Siguiendo con el bestiario tenemos estos dos gélidos que tenía por ahí en la caja de restos. Ya sé que no hay gélidos en Frostgrave, pero eso tiene fácil solución. Podéis esperar pronto unas reglas para añadirlos a vuestras partidas. ¡Y ya os adelanto que son letales! (Pero jugables, claro) Igualmente imprimación negra, colores base meredius blue (P3) para el vientre y azul ultramarines para las escamas, dientes y garras blancos. Luego mucha tinta avellana diluida para las partes “blandas” y tinta púrpura también diluida para las escamas. Luces y detalles.


Creo que se nota, los tres zombies de la izquierda son de una tanda anterior al resto, y para mi desgracia me gustan mucho más!! Creo que los otros me han quedado demasiado morenos, pero es que pintar carne muerta es toda una complejidad alquímica de distintos colores y distintas tintas en mayor o menor cantidad, mayor o menor diluidas y tal… Con todo, puesto que son muertos y la carne tiene distintos estados de descomposición, creo que puedo pasarlo. Como antes, hice primero las penas y luego las minis. Ya he dicho que hacer la carne es todo un misterio. Esta vez comencé imprimando en marrón, le di una capa de piel de Barbarian flesh (Army Painter) un lavado de mezcla muy diluida de tinta púrpura, tinta avellana y tinta negra. Luces. Ligero pincel seco. Luego detalles con las tres tintas anteriores, esta vez sin mezclar, y ligeramente diluidas en puntos concretos distintos. Más luces y luego ropa y elementos de la manera habitual que vengo comentando. Finalmente, una capa de barniz brillante para ojos, tripas y heridas sangrantes.


La primera de las bandas, los Incursores de Karak-Orgal cuenta ya con estas cinco miniaturas pintadas: dos ballesteros, un explorador y dos matones. Me gusta que los enanos no vistan igual y he jugado más con el colorido. De la manera de pintar nada nuevo: imprimación marrón, colores base, tintas, luces y arreando. Sí debo comentar que las minis están bastante modificadas: la primera tiene una capa de piel hecha con masilla (no se aprecia en la foto, lo sé). A la tercera le he añadido esa especie de bastón-lanza (creo que le quité la punta a un guerrero orco), un farol de la caja de mineros y lleva detrás un carcaj y un arco. Al matón del barril tuve que customizarle el martillito porque lo quería con un brazo musculado ya que quedaba mal un brazo con camisa y otro al aire. Finalmente, el que está pimplándose una Bugman XXXXX lleva un brazo de soldado imperial con martillo. En este caso sí me mola el detalle de un brazo armado aunque el otro lleve simple camisa.


Con la segunda banda, Camelot pirata, he tenido un conflicto. Quería pintar ese perro, pero no sé si finalmente se usará en la banda. El proceso ha sido similar a los anteriores descritos. Los arcos debidamente encordados, eso sí, como Endakil manda.


Y de escenografía pues he terminado lo más fácil, creo, el monolito y dos árboles, todo hecho con reciclaje y un poco de imaginación Debería destacar los árboles, hechos con las matrices donde vienen las minis cuando las compramos, y algo de papel encolado. Para las bases, arena, nieve, césped y tal y tal. Con el pintado he intentado representar unos árboles congelados y prácticamente fósiles tras los milenios que lleva Felstad bajo el hielo.

Pues eso es todo. Por supuesto algunas están mejor que otras. Pero estoy conforme con el resultado y he avanzado mucho más de lo esperable para este primer mes. Habrá que ver si puedo seguir el ritmo, pero lo veo difícil.

OBJETIVOS:
  • Banda de incursores de Karak-Orgal: 5/14
  • Banda Camelot pirata: 3/11
  • El ejército del lord Liche: 8/38
  • Bestiario: 5/23
  • Contadores de tesoro: 7/6 COMPLETADO (Y sí, me he pasado al hacer ese séptimo por mi cuenta, pero nunca está de más)
  • Escenografía de Frostgrave: 3/14
  • Objetivo bonus: 0/14 + diorama

Es decir, si en total los objetivos suman 100 miniaturas, 14 proyectos de escenografía y un pequeño diorama, en este primer mes he pintado 28 miniaturas y realizado 3 proyectos. Lo cual resulta un balance muy positivo: 28% completado en miniaturas cuando el mínimo debería haber sido un 10%. Si consiguiese mantener este ritmo terminaría en cuatro meses en lugar de los diez, pero hay miniaturas mucho más grandes, hay un trabajo de modelaje detrás de algunas y algunas escenografías son muy complicadas. Así que muy contento, pero me mantengo cauto. Además, hay un problema, me estoy planteando entrar en el mundo del 40K y sólo el Emperador sabe cómo acabará eso. Aún me resisto a la tentación, pero la carne es débil.

¡Hasta la próxima!




viernes, 15 de septiembre de 2017

La sangre de Aenarion

  • Autor: William King
  • Editorial: Timun Mas


Hoy os traigo una reseña. Como algunos sabréis, mi primer ejército de Warhammer (y el principal a puntos) es de Altos Elfos, y entre los héroes de Ulthuan mis favoritos siempre han sido los gemelos, sobre todo Teclis. Tenía este libro en casa cogiendo polvo desde hace años y por fin me animé a leerlo. ¿Por qué cogía polvo? Porque anteriormente había leído ‘Herencia’, de la trilogía de los Von Carstein, y quedé profundamente decepcionado, no, decepcionado no, asqueado es la palabra. El problema de estos libros por encargo es que los autores a menudo los tratan como producto manufacturado, uno se los imagina escribiendo sin parar ni reflexionar o revisar demasiado. En el caso de ‘Herencia’ el nivel era tan malo que recuerdo que las descripciones de olor pútrido habituales en Sylvania se repetían de manera exacta, un “copia y pega” que a la cuarta vez me sacó de mis casillas. Ni siquiera terminé el libro.

Sin embargo, lo mismo no se aplica a William King, gracias a Isha. La sangre de Aenarion narra la formación de los gemelos Tyrion y Teclis para ser los grandes héroes que hoy son (o fueron, para quienes ‘El Fin de los Tiempos’ no haya sido el sueño de Resines que algunos aún nos engañamos creyendo) En este primer tomo, los gemelos tienen 16 años y viven con su padre en las montañas de Cothique de manera semi-aislada. Tyrion es un elfo incluso más fuerte y ágil que cualquier otro de su raza, pero su hermano padece distintas enfermedades crónicas que a duras penas le permiten salir de la cama; sin embargo, ambos presentan capacidades sorprendentes y en apariencia innatas. Con su aniversario aparece una escolta para llevarlos a Lothern, la capital de los Altos Elfos, y ser presentados ante el Rey Fenix, pues la herencia de Tyrion y Teclis se remonta hasta Aenarion el defensor, primer Rey Fenix, figura fundadora del actual reino de los elfos, pero según las leyendas, maldito. Todos los descendientes de Aenarion deben presentarse a fin de averiguar si portan con ellos la maldición. Ya en Lothern y en casa de la rica familia de su difunta madre, tendrán que aprender el funcionamiento de la política y las intrigas características de los Altos Elfos, entrevistarse con el Rey y superar las pruebas que se les pongan por delante.

Aenarion luchando contra N'Kari
Mientras los gemelos realizan este viaje, N’Kari, el demonio guardián de los secretos de Slaanesh, regresa de su encierro tras la derrota que sufrió a manos del mismo Aenarion milenios atrás. Resuelto a vengarse de sus herederos, comenzará una incursión de adeptos y demonios que arrasará Ulthuan con el fin de cumplir su venganza. Lejos de la isla-continente, en Naggaroth, el Rey Brujo Malekith, hijo del mismo Aenarion, espía los progresos de la corte del Rey Fenix y traza sus planes.

La sangre de Aenarion es una novela de fácil lectura, le acacho quizá algunas reiteraciones obvias que parecen dudar de la inteligencia del lector. Dicho esto, resulta muy adecuado tomar la perspectiva de los adolescentes gemelos criados en provincia para mostrar el funcionamiento de la sociedad de los Altos Elfos, lo hace todo mucho más natural. No me ha gustado que Tyrion tenga más protagonismo que su hermano, primero por gustos personales, claro, pero también porque es más fácil. Que la carga de la narración la lleve Tyrion, el héroe valiente, guapo y muy dotado para el combate, es demasiado típico; Teclis refresca las situaciones con sus comentarios cínicos, y personalmente creo que el libro habría sido más rico equiparando el peso de ambos personajes. Con todo, no es una mala novela dentro del catálogo de la Black Library, la recomendaría para cualquier jugador de Warhamer, y especialmente para los generales élficos, claro.


Cabe decir, para cerrar, que la publicación de esta novela coincidió con la pérdida de derechos de la editorial en español, por lo que nunca se publicaron las dos siguientes en nuestro idioma. Yo he tenido que ponerme con el inglés, y ya os digo que no es mi fuerte, cuando termine el siguiente, ‘La espada de Caledor’, os contaré qué tal la aventura.
Miniaturas de GamesWorkshop de Tyrion y Teclis, ambos tuvieron otra versión.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Nickstarter de Frostgrave Ghost Archipelago

Frostgrave se consolida. El juego de escaramuzas de Joseph A. McCullough acaba de cumplir dos años y tras varios suplementos y campanas ya cuenta con su primera... llamémosla “gran expansión”. En esta ocasión, la acción se traslada a los mares del sur. El archipiélago fantasma es un enorme conjunto de islas que aparece una vez cada pocos siglos. Antaño una civilización perdida tuvo aquí su origen y caída y ahora tan sólo quedan algunas ruinas como testimonio de su grandeza. Según las leyendas también existe un manantial de aguas cristalinas que otorga poderes sobrenaturales a quienes beben de ellas. Los herederos (heritors) de aquellos que bebieron en el pasado, han reunido sus tripulaciones y navegan hacia el archipiélago fantasma para encontrar el manantial y conseguir aún más poder.

En cuanto a las reglas, el sistema se basa en las mismas que ya conocemos de Frostgrave, pero ahora los protagonistas no son los hechiceros, sino estos herederos, suerte de guerreros con poderes (superhéroes, digamos). También cambia el escenario, pasando de las heladas ruinas de la ciudad de Felstad a una selva donde se presume que tendremos una escenografía más natural con ruinas dispersas.

Pese a que la salida de esta expansión se conoce desde hace tiempo, me he decidido a comentar sobre ello hoy por el inicio del Nickstarter conjunto de Northstar y Osprey Games. Además del libro de reglas se ofrece un “accesory pack” con cartas y material para el juego, así como “tales of the lost isles”, un libro de relatos similar al ya dedicado a Felstad, todo en inglés, of course.

En cuanto a las nuevas miniaturas, aunque todavía no se han revelado todas las recompensas, Northstar sacará una nueva caja multicomponente (la quinta si mi memoria no me falla) con la que se podrá montar hasta 20 miniaturas de plástico que compongan la tripulación/banda del heredero. En cuanto los heritors, también han salido miniaturas para representarlos. Sobre los soldados “especialistas” se irán revelando conforme avance el nickstarter. Tenéis más información AQUÍ.

Personalmente me llama la atención, si te gusta Frostgrave te gustará esta expansión, el poder mágico queda más restringido, pero eso sólo lo puede hace más interesante. Aún así creo que esperaré a ver si HT Publishers se anima a traducirlo (calculen un año, si es el caso, señores). Sobre las miniaturas... la caja de tripulación me deja un poco indiferente, de las cinco que han hecho (soldados, cultistas, gnolls y bárbaros) es la más X para mi gusto, le faltan detalles y un poco de encanto piratesco. Sobre los heritors y warrens, algunos me gustan mucho y otros sólo un poco, nada excepcional. Sobre los especialistas tengo puesta más esperanzas. ¡Veremos!


¡Oh! Y hay dinosaurios. ¿No lo había comentado? Sí, dinosaurios. ¿Quién no quiere enfrentarse a un T-Rex con flechas y espadas? Si Frostgrave ya nos prometía una alta mortandad, Ghost Archipelago promete mucha más. En resumen, toda una búsqueda del tesoro, perfecta para los amantes de los relatos de piratas. Me parece una muy buena idea como expansión y abre un montón de posibilidades de cara al futuro. 

Simbad el marino renacido